EXPRESIDENTES

LUCAS DE PALACIO Y MAGAROLA

(1922-1941)

En 1922 funda y preside, hasta 1940, la Asociación de Administradores y Propietarios de Hoteles, que al siguiente año se transformará en la Asociación Mexicana de Hoteles y Moteles.

Abogado titulado por la entonces tradicional Escuela Nacional de Jurisprudencia, complementó sus estudios con diplomados en diversas instituciones de prestigio en el extranjero, destacando la Universidad de Bolonia, Italia, en el área de Ciencias Políticas y Sociales.

Como profesional se desempeñó en el cargo de vicecónsul general de México en Filadelfia, Estados Unidos. En 1921, una vez pasada la turbulencia política ocasionada por la Revolución Mexicana, regresó a su ciudad natal, el Distrito Federal, y su colega Jorge Braniff lo contrató como director general del “Hotel Imperial”, actividad en la que no sólo habría de destacar sino trascender.

De 1922 a 1930 dirigió el inolvidable “Hotel Regis”, ubicado a pocos metros del parque “La Alameda”. Lamentablemente, este establecimiento se derrumbó con el temblor de 1985, perdiéndose así una edificación que marcó toda una época en la hotelería mexicana.

Ya con una vasta experiencia en el campo de la hotelería, de 1930 a 1936 comandó los destinos del “Hotel Ritz”.

Y es a mediados de 1936 cuando planificó, organizó y dirigió por un lapso de 17 meses “El Hotel Reforma”, inaugurado el 24 de diciembre de ese mismo año. El inmueble, que fuera construido por el reconocido arquitecto Alberto J. Pani, sucumbió también ante los embates del terremoto de 1985. Cabe señalar que el joven empresario Siahou Sitton Guindi construyó el “Hotel Sheraton” sobre esos terrenos, coadyuvando a la reactivación económica del Centro Histórico de la ciudad capital.

Lucas de Palacio también fue miembro fundador de la Asociación Mexicana Automovilística y la Asociación Mexicana de Agencias de Viajes.

De 1939 a 1949 fungió como director gerente de la Asociación Mexicana de Turismo, alcanzando la presidencia de la misma en 1957.

A la edad de 75 años, fallece el visionario político, diplomático, académico, hotelero y autor de manuales sobre hotelería.

Por su larga e importante trayectoria en la industria del hospedaje, se propuso ante la Comisión de Estatutos que se incluyera como máxima presea de este gremio, la “Medalla de Oro al Mérito Hotelero, Don Lucas de Palacio”.

 

ANTONIO RUIZ GALINDO

(1941-1957 / 1964-1965)

Nace en 1897, en Córdoba, Veracruz.

Durante su juventud, a causa de su precaria situación económica, abandona la carrera de contador público que cursaba en el Internado Nacional de la Ciudad de México.

En 1917, estableció su propio negocio de consignaciones y comisiones en Córdoba, y después en Atoyac.

Tiempo más tarde, Ruiz Galindo incursionó en el terreno de las ventas trabajando para la compañía general Fireproofing Co., y a la postre para la comercial Distributing Co., empresas donde obtiene su primer contacto en la fabricación de muebles de acero. Ambas experiencias las aprovechó para crear DM Nacional, exitoso negocio que le proporcionó los recursos suficientes para fundar: Productora Mexicana, S. A., Compañía Mexicana Metalúrgica, Laboratorios Ruiz y Alba, S.A., Industrias Ruiz Galindo, S.A., Hoteles y Turismo, S.A., y Fortín de las Flores, S.A., Compañía Urbanizadora, entre otras.

Durante el régimen del Lic. Miguel Alemán Valdés, el dinámico empresario fue invitado a colaborar como secretario de Economía, participando activamente por un lapso de 19 meses.

Su capacidad, experiencia y poder de convocatoria le permitieron ejercer el liderazgo de la hotelería organizada del país, al asumir la presidencia de la Asociación Administradores y Propietarios de Hoteles (1941-1957), nombre que cambió por el de Asociación Mexicana de Hoteles y Moteles, integrando en el escudo del logotipo un águila imperial con los colores de nuestra bandera.

En 1947 encomienda a Lucas de Palacio, Luis Osio y Torres Rivas y Armando Herrerías fundar la Escuela Técnica Hotelera, misma que abre sus puertas el 25 de noviembre de 1953; esta institución dependía totalmente de la Asociación Mexicana de Hoteles y Moteles.

Dentro de los principales logros de Ruiz Galindo al frente de la Asociación, estuvo la creación de 20 filiales en diversos estados de la República, iniciando así el proceso de unificación y fortalecimiento del sector hotelero.

De 1964 a 1965 nuevamente asumió las riendas de la Asociación, siendo el único presidente que ha ejercido este cargo en dos ocasiones.

El 19 de enero de 1981, este hombre deja de existir a la edad de 84 años, dejando a través de su trayectoria profesional un valioso legado.

 

LUIS OSIO Y TORRES RIVAS

(1957-1959)

Nació en la Ciudad de México el 20 de octubre de 1909.

Cuando niño, su madre, que había quedado viuda en 1911, decidió mudarse a París, Francia, debido a la etapa revolucionaria que sufría el país. Ello le permitió aprender el francés.

Fue enviado a Canadá a terminar la secundaria. Posteriormente, en el Loyola Collage estudió la preparatoria y los primeros años de Ingenieria Civil. Dominó el inglés como el francés.

De Canadá pasó a los Estados Unidos para realizar estudios en hotelería y turismo.

Luis Osio y Torres Rivas fue un visionario, un hombre de grandes proyectos con la capacidad de llevarlos a cabo con perfección. Lo mismo lo encontramos con Antonio Ruiz Galindo fundando la Asociación Mexicana de Hoteles en 1941, cuando dirigía el Club de Banqueros, que en 1947 desarrollando su proyecto del Hotel del Prado, que llegaría a figurar, bajo su mando, entre los cinco mejores hoteles del mundo, mientras que él era elegido miembro del “Borrad of Directors, de la American Hotel Association.

 

DANIEL SANCHEZ

(1959-1961)

 

CÉSAR GÁNDARA LABORÍN

(1961-1963)

César Gándara Laborín nació en Ures, antigua capital de Sonora, el 18 de marzo de 1918.

A temprana edad, en la ciudad de Tijuana, Baja California, empezó a trabajar como botones en el tradicional y elegante hotel “Agua Caliente”, que contaba con 300 cuartos regiamente decorados y 70 bungalows debidamente equipados para albergar a los bulliciosos turistas que retaban a la suerte en el casino espectacularmente iluminado. Asistían los afamados artistas, productores y directores de la época, al igual que los prestigiosos empresarios y aristócratas.

Después de un año, el joven fue ascendido a capitán del mismo departamento. Pero al poco tiempo, en 1934, surgió el inesperado acuerdo administrativo, por medio del cual el entonces Presidente de la República, general Lázaro Cárdenas, prohibía la operación de casinos. En virtud de lo anterior, el hotel cerró sus puertas, liquidando a todos los trabajadores.

Sin embargo, el magnate Bruno Pagliai, socio del Hipódromo de las Américas, construyó el hotel “Playa Ensenada”, promovido por el famoso boxeador Jack Dempsay, y César Gándara fue invitado a colaborar como jefe de Recepción, puesto que representa la parte medular del negocio. Este establecimiento, por problemas financieros, también cerró y César quedó nuevamente sin trabajo.

Posteriormente, ya en Hermosillo, Sonora, su tío Constantino Laborín abrió un pequeño hotel de 28 cuartos, el más moderno de la región. El incipiente hotelero pidió a César incorporarse al hotel como subgerente. Tras dos años de ardua labor, asumió la anhelada gerencia general. Al paso del tiempo, adquirió en arrendamiento el hotel “San Alberto”, en la misma ciudad.

En 1958 se retiró por 3 años para desempeñarse como presidente municipal de Hermosillo.

Al término de su gestión, los pioneros de la hotelería organizada del país le propusieron dirigir la Asociación Mexicana de Hoteles y Moteles, para el periodo 1961-1963.  César aceptó regir los destinos de la organización.

En 1961 compró el “Hotel Playa de Cortés”, en Guaymas, y en 1962 inició la construcción del “Hotel Gándara”, en Hermosillo.

César Gándara, exitoso hotelero, forma ya parte de la historia de la industria del hospedaje en México.

 

CÉSAR BALSA CARRALERO

(1963-1964)

Hijo de un barbero español, sus sueños estaban encaminados a convertirse en un gran hotelero. Su primer trabajo en el “Hotel Oriente”, fue humilde pero marcó el comienzo de su fructífera carrera como hotelero y restaurantero. A la edad de los 25 años, en 1948, contrajo matrimonio y decidió instalarse en la Ciudad de México.

Luego de que trabajó en el Tampico Club, con todos sus ahorros y préstamos conseguidos, compró su primer restaurante, “Focolare”, ubicado en la Zona Rosa. A los dos años de su adquisición, construyó un club nocturno, “Jacarandas”, destinado a convertirse en el favorito de la ciudad.

En 1956 colocó la primera piedra del “Hotel El Presidente”. A la vez, inició las operaciones del “Hotel El Presidente Acapulco”, y le siguieron el “Hotel Alfer”, cerca de la Alameda Central, y en 1960, el “Hotel del Prado”, el más famoso en ese tiempo por su comodidad y banquetes.

Ya como operador del “Hotel del Prado”, ordenó una difícil maniobra: el traslado del mural de Diego Rivera, “Sueño de una tarde dominical en la Alameda Central”, del salón Versalles al vestíbulo del hotel, salvando de su destrucción la obra artística.

Posteriormente, adquirió el “Hotel St. Regis”, en Nueva York, que vendió al poco tiempo para regresar a México y comprar el “Nuevo Hotel Premier”.

En 1962 inauguró el “Hotel María Isabel”, en Paseo de la Reforma, quedando como testimonio de la madurez de la hotelería moderna de México.

Con la mira de conquistar nuevos territorios mundos, la Cadena Balsa cubrió la ruta México-Acapulco firmando contrato de operación con el “Hotel Posada Misión”, en Taxco, Guerrero. Antes de emprender la construcción de “Hotel El Presidente”, en Cozumel, César Balsa celebró contrato para la operación del “Hotel Mérida”, en la ciudad del mismo nombre, que fue totalmente renovado. En Guadalajara, abrió los restaurantes “Focolare” y “Montecarlo”, cerca del Lago de Chapala.

Uno de los más espectaculares ejemplos de eficiencia hotelera se logró cuando es su calidad de presidente de la Asociación Mexicana de Hoteles y Moteles (1963-1964), César Balsa confió a la Nacional Hotelera la preparación del banquete que la hotelería ofreció al entonces candidato a la Presidencia de la República, Gustavo Díaz Ordaz, en la isla de Cozumel.

En determinado momento, César Balsa operó 35 empresas, constituyéndose así en el promotor por excelencia de la hotelería moderna y de la actividad turística de México.

 

JORGE RUBIO LÓPEZ

(1965-1969)

Nació el 23 de diciembre de 1929, año histórico para el sector turístico, toda vez que Emilio Portes Gil, entonces presidente de México, crea la comisión pro-turismo, primer órgano del ejecutivo federal, que dio paso más tarde, en 1974, al surgimiento de la Secretaría de Turismo.

Jorge Rubio creció en el seno de una familia de clase media, que fue prosperando con el esfuerzo y la entrega al trabajo, aunque perdieron gran parte de su patrimonio durante la Revolución Mexicana.

 

Ingresó a la Escuela Nacional de Comercio y Administración, que luego cambió su nombre a Facultad de Comercio, donde adquiere la pasantía en Contaduría y Auditoría.

Su primer trabajo lo ejerció en el hotel “Bamer”, a pocos metros de la Alameda Central, en el corazón de la metrópoli. Durante 7 años de esfuerzo y dedicación, el joven Jorge llegó a subgerente ejecutivo. Posteriormente, en 1960, Jorge Rubio fue contratado en el “Forth World”, donde laboró hasta 1962, ya que recibió un ofrecimiento para dirigir, como gerente general, el hotel “Tropicano”, de 350 habitaciones. Ahí conoció al gobernador de Tamaulipas, Horacio Terán, quien lo invitó a operar el hotel “Montejo”.

En 1964, el inquieto hotelero asumió por un año la presidencia de la Asociación Mexicana de Hoteles y Moteles, en la Ciudad de México.

Un año después fundó la Corporación Hotelera Mexicana. La empresa caminó exitosamente hasta 1985, año fatal, pues el terremoto de 19 de septiembre fracturó el inmueble, quedando la estructura inservible.

El gran carisma y sólido liderazgo de Rubio, le permitió dar un paso muy importante en su vida, al postularse para presidir las Asociación Mexicana de Hoteles y Moteles, cargo que desempeñó de 1965 a 1969.

Su fama y sus relaciones lo acompañaron todo el tiempo, y en 1967 lo proponen para dirigir el hotel “Aristos”, sin descuidar su propio negocio. En 1968, dicho establecimiento es formalmente inaugurado.

Tiempo después trasladó su estancia a Cuernavaca, Morelos, y se dedicó al negocio de bienes raíces.

 

RODOLFO CASPARIUS ROBLEDO

(1969-1978)

Nació en Tacubaya,, hijo de Alfredo Casparius, inmigrante alemán, comerciante y de Doña Consuelo Robledo Aldama, mexicana, nativa de Dolores, Hidalgo, Guanajuato.

Estudió la licenciatura en Administración de Empresas, en la Universidad Iberoamericana. A partir de ahí realizó varios estudios de postgrado en diferentes instituciones de gran prestigio..

Rodolfo Casparius comenzó su desarrollo profesional en distintos hoteles de la cadena Milton, en Nueva York, y fue seleccionado para un entrenamiento gerencial de dos años. El “Hilton Internacional” lo envió a hoteles de diferentes partes del mundo, como el “Continental Hilton”, en México; “Panamá Milton”; “Habana Milton”; “Queen Elizabeth”, en Montreal, Canadá; “Brisas Acapulco”; “Acapulco Milton”; “Guadalajara Milton”, por mencionar algunos. Su importante colaboración en esta corporación duró 12 años.

Tiempo después fue contratado como vicepresidente y gerente general de “Western Hotels Internacional; director general de Nacional Hotelera; gerente de Aeroméxico en Estados Unidos y Canadá; y director general de “Fiesta Americana Internacional”, propiedad de “Posadas de México”.

En la Asociación Mexicana de Hoteles y Moteles colaboró activamente por tres años como vicepresidente. En tiempos difíciles, asumió la presidencia de la Asociación Mexicana de Hoteles y Moteles, puesto que ocupó durante nueve años. Al término de su gestión, la Asamblea General Ordinaria lo nombró presidente honorario vitalicio.

Dentro de las agrupaciones del sector turístico, destacó su participación como vicepresidente de la CONCANACO; consejero fundador del Consejo Empresarial Mexicano; y presidente de la Comisión de Turismo del IEPES.

A la postre, decidió regresar a Houston, Texas, para colaborar con distintas universidades en el ámbito del turismo.

Asimismo, fue merecedor de innumerables preseas, menciones honoríficas y diplomas, otorgados por diversas instituciones de México y el extranjero: la “Medalla de Oro al Mérito Turístico”, por el Consejo Nacional de Turismo, del Gobierno de México; los nombramientos de “Ejecutivo del año 1981”, en México; y “Ciudadano Honorario de Miami y Nuevo Orleáns”.

 

GERARDO M. LÓPEZ GUAJARDO

(1978-1986)

Nació en la norteña ciudad de Monterrey, Nuevo León, el 30 de diciembre de 1932. Es hotelero de cepa pues coincidentemente su progenitora dio a luz en la habitación 1 del “Hotel Reforma”, de la misma ciudad.

En el periodo 1945-1948, ingresó a la Academia Mercantil de Monterrey para estudiar Teneduría de Libros, como anteriormente se le llamaba a la carrera de Contador Público. Su constante inquietud de superación lo llevó a cursar diversos diplomados, destacando los de superación personal; también tomó cursos de oratoria.

El joven muchacho empezó a trabajar a la edad de los 15 años, y a los 17 se convirtió en hotelero, con la responsabilidad de dirigir el hotel de su padre, a consecuencia de su fallecimiento. Al paso de los años, fundó en Monterrey “Hoteles López” (1961), “América” (1968), “Nuevo León” (1970), “Victoria” (1977); en Macallen, Texas, el “Hotel Down Town”.

Gerardo M. López fue miembro activo de todos los organismos privados en los que la hotelería tiene participación: vicepresidente de Turismo de la Cámara Nacional de Comercio, en la ciudad de Monterrey; presidente de la Asociación Mexicana de Hoteles y Moteles de Nuevo León; presidente nacional de la Asociación Mexicana de Hoteles y Moteles (1979-1981), habiendo acrecentado la membresía en un 25% y comprado las oficinas para esta agrupación en la calle de Balderas 33, despacho 414, Col. Centro.

Durante el periodo de López Guajardo, el expresidente de la República, Mexicana, Miguel Alemán Valdés, entonces presidente del Consejo Nacional de Turismo, con su orientación permitió que la Asociación se constituyera en “unidad capacitadota”, reconocida oficialmente.

Como una de las ilusiones frustradas de este personaje, está el no lograr la reestructuración de los estatutos y reglamentos de la Asociación, la cual se logró 20 años después, en el periodo del presidente Félix Romano Rahmane, durante la Junta de Consejo Directivo Nacional, celebrada en la ciudad de Monterrey, Nuevo León.

 

RAFAEL SUÁREZ VÁZQUEZ

(1980-1986)

Nació en la Ciudad de México, el 18 de marzo de 1929.

Inició sus estudios en el Instituto Tecnológico de lona Collage, en Nueva Cork, pero a consecuencia de la Segunda Guerra Mundial los suspendió y tuvo que regresar al Distrito Federal para atender los negocios familiares.

La vocación de servicio y el espíritu emprendedor de Rafael Suárez, lo impulsaron a establecer un estacionamiento para los coches de los huéspedes que se alojaban en el “Hotel Génova”, en el terreno familiar ubicado en la calle de Amberes. Con el tiempo, se dio cuenta que hacía falta en el área un establecimiento de hospedaje con espacios más cómodos para turistas con estancias prolongadas. Solicitó crédito a un banco, para comenzar la construcción del “Hotel Suites Amberes”, abierto al público en abril de 1967.

En 1973 contendió para encabezar a la Asociación Mexicana de Hoteles y Moteles de la Ciudad de México, resultando electo por unanimidad. Justo al término de su gestión, en 1980, fue postulado para ocupar la presidencia nacional de la Asociación Mexicana de Hoteles y Moteles, y ganó las elecciones de manera contundente para así representar a la hotelería organizada del país hasta 1986.Bajo su liderazgo la Asociación alcanzó un importante crecimiento de hoteles, agrupados en 69 asociaciones filiales.

Rafael Suárez sentó un precedente con los convenios signados con la Sociedad de Autores y Compositores para el cobro de cuotas en hoteles y restaurantes por concepto de derechos de interpretación y ejecución pública.

Durante los años setentas, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, a solicitud expresa de la Asociación, acordó que los visitantes extranjeros que estuvieran en México y presentaran su tarjeta de turista se les exentara del pago del impuesto sobre ingresos mercantiles.

La participación de la Asociación en la reglamentación y determinación de los cobros para uso de la Zona Marítimo Terrestre, fue de singular importancia para los hoteles de playa, ya que de no haber intervenido, los hoteleros hubieran tenido que pagar altas sumas de dinero como derechos a la Federación y/o a los estados.

Con relación a las huelgas que estallaron en algunos hoteles del país, se buscó negociar con los líderes de las centrales obreras para dar pronta salida a los conflictos. Se tuvo éxito en la mayoría de los casos.

 

GUILLERMO ROCHA GARZA

(1986-1988)

Guillermo Rocha nació en Monterrey, Nuevo León, el 17 de mayo de 1932.

Su carrera profesional de contador público la realizó en el prestigioso Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey, Asimismo cursó una maestría en Administración de Negocios, en Wharton School, de la Universidad de Pensylvania.

De 1956 a 1975 ejerció su profesión de contador público con su propia firma, “Guillermo Rocha y Compañía”, que más tarde se convirtió en “Rocha, Maldonado y Compañía”, y finalmente “Carpizo, Rocha y Maldonado”. Desde 1956 se hizo socio internacional de Horwath Internacional, firma especializada en hotelería.

Inició sus operaciones en el sector hotelero con la construcción de Suites del Parque, en 1957. Dedicó gran parte de su tiempo a atender profesionalmente a un número considerable de hoteles de cadenas internacionales y nacionales, así como independientes. Luego decidió incursionar directamente en la hotelería, retirándose de su profesión en 1975.

En 1967 ingresó en la Asociación Mexicana de Hoteles y Moteles, la cual presidio de 1986 a 1988. Durante su gestión se adquirieron, por donativo, los primeros equipos de computación para la operación interna; se publicó el primer estudio estadístico de la hotelería nacional; se realizó el “Primer Seminario sobre Alta Hotelería”; se llevó a cabo un programa de capacitación de personal a nivel nacional en colaboración estrecha con la Secretaría de Turismo; se activó la participación de la Asociación Mexicana de Hoteles y Moteles en el ámbito internacional, mediante la inclusión de un representante mexicano en el Congreso Directivo de la Asociación Internacional de Hoteles (IHA), después llamada IH&RA (Asociación Internacional de Hoteles y Restaurantes). Tiempo después, Guillermo Rocha ocupó el puesto de director regional de la IH&RA para Latinoamérica.

 

JULIO BERDEGUÉ AZNAR

(1988-1990)

Egresó como biólogo de la Escuela Nacional de Ciencias Biológicas del Instituto Politécnico Nacional, en el año de 1954, para luego realizar estudios de postgrado en la Universidad de California, en los Ángeles, U.E.A.

A partir de 1956 ingresó a la Dirección General de Pesca de la Secretaría de Industria y Comercio, donde publicó dos trabajos relacionados con la biología de la Totoaba, en el Golfo de California; las poblaciones de mamíferos marinos en Baja California y los peces de importancia comercial en el noroeste de México.

En 1960 fue nombrado director de las Empresas Pesquera del Grupo Sociedad Mexicana de Crédito Industrial, S.A., conduciendo varios negocios pesqueros donde realizó una importante etapa de modernización, reconstrucción y mejoramiento de las plantas y flotas de estas empresas.

Posteriormente, en 1963, creó sus propias empresas “Pesquera Dolores” y “Mariscos Tropicales”, que se constituyeron como unas de las principales pesqueras de México.

Para 1972, Julio cambió su giro hacia el sector turismo, en especial al ramo de los negocios inmobiliarios, y así como surgió el complejo turístico “El Cid”.

Su sólido liderazgo comenzó en 1981, al ser nombrado presidente de la Cámara Nacional de la Industria Pesquera. En el ámbito de la actividad turística, fungió como vicepresidente de la Concamin, de 1988 a 1990; presidente de la Asociación de Hoteles y Empresas Turísticas de Mazatlán; presidente de la Asociación Mexicana de Hoteles y Moteles, representando a su vez al gremio hotelero ante el Consejo Coordinador Empresarial Turístico; y presidente de la Fundación para la Conservación de los Picudos.

Tiempo después tuvo a bien dedicarse a la promoción y operación de campos de golf, condominios y desarrollos náuticos.

Entre los múltiples reconocimientos que le fueron entregados, están “El Hotelero del Año”, “Premio al Mérito Turístico, Lic. Miguel Alemán Valdés”, “Promotor de la Actividad Turística en México”, “El Empresario del Año”, “Amigo de la Alta California”, “Un Árbol por Cada Cuarto de Hotel”, entre otros.

 

CESÁS RAÚL OJEDA ZUBIETA

(1990-1993)

 

ALFREDO TINAJERO FONTÁN

(1993-1997)

Nació en el Distrito Federal en 1948. Cursó la Licenciatura en Administración de Empresas, en la Universidad Nacional Autónoma de México, egresando en 1969.

Alfredo Tinajero inició en 1965 su desarrollo profesional en la Compañía Universal de Industrial, S.A. de C.V., empresa dedicada a la fabricación de productos farmacoquímicos; en 1968, trabajó en el periódico Novedades haciendo un Sistema de Análisis y Evaluación de Puestos; en 1970 laboró en Suecia para la empresa Tetra-Pack; y a finales de este último año prestó sus servicios en la empresa Helm AG, en Hamburgo, Alemania.

Incursionó en la rama inmobiliaria comprando y vendiendo terrenos. Posteriormente, construyó casas habitación para venta; desde entonces, este sector atrajo su atención, y es por ello que en el año de 1981 adquirió en remate judicial el “Hotel Melia Purúa”, que después cambió su nombre a “Hotel Fontan”.

A la postre, en 1991, signó el contrato de compra-venta con FONATUR de los derechos litigiosos del  que llamó “Hotel Fontan Ixtapa Beach Resort”; en 1994 compró en Cozumel un hotel que nombró “Hotel Fontán Cozumel & Dive Resort”.

Su ingreso a la Asociación Mexicana de Hoteles y Moteles es gracias a Julio Berdegué, quien lo invitó a tomar parte de su planilla cuando anunció su candidatura como presidente de la prestigiosa agrupación. Posteriormente, formó parte del equipo de César Raúl Ojeda Zubieta cuando asumió la presidencia de la Asociación.

En mayo de 1994, luego de que César Raúl Ojeda renunciara al cargo de presidente, Alfredo Tinajero tomó el mando de la Asociación Mexicana de Hoteles y Moteles, el cual mantuvo hasta 1998, luego de haberse reelegido en 1996.

Es importante resaltar que durante su periodo, Tinajero Fontán logró inusitadamente el permiso de la Secretaría de Relaciones Exteriores para constituir la Cámara Nacional Hotelera, A.C., de la que es presidente fundador y cuyos estatutos van ligados a los de la Asociación Mexicana de Hoteles y Moteles. Incluso registró el nombre ante Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial.

 

FELIX ROMANO RAHAMANE

(1997-1999)

Nació en la Ciudad de México en 1965.

Realizó sus estudios de licenciatura en el Centro de Estudios Superiores de San Ángel.