AMHM cumple 85 años representando a la hotelería organizada del país
"La palabra sinónimo de turismo es honestidad; honestidad en los alimentos y bebidas, honestidad en el trato, honestidad en los transportes, honestidad en los precios; esto forma parte del plan. El resto lo pone nuestro ideal clima, nuestra pródiga y bella naturaleza, nuestras costumbres, nuestra rica tradición, el colorido y lo pintoresco de los pueblos".
Don Lucas de Palacio
Este año cumplimos 85 años de existencia. Se dice fácil, sin embargo, son 85 años de trabajo ininterrumpido, donde generaciones de hoteleros han dejado huella en el tiempo. Como un pequeño homenaje, en reconocimiento a las jornadas de trabajo y viajes a lo largo de la República Mexicana, y otras partes del mundo, realizamos un breve recuento de lo que ha sido la gestión de cada uno de nuestros presidentes, destacando únicamente lo más sobresaliente. Sea este artículo modesto testimonio de su trabajo desinteresado en beneficio del gremio hotelero.
Corría el año de 1922 cuando nace la Asociación de Administradores y Propietarios de Hoteles y su primer presidente fue don Lucas de Palacio. Es en el año de 1941 que la agrupación cambia su nombre por el que tiene actualmente, Asociación Mexicana de Hoteles y Moteles. Indudablemente, es imposible hablar sobre la historia de la hotelería en México, sin hablar de don Lucas de Palacio, llamado por algunos como padre del turismo en nuestro país.
Siendo abogado titulado, ocupó el cargo de vicecónsul general de México en Filadelfia, Estados Unidos. Ya en el año de 1921 fue contratado por Jorge Braniff como director general del Hotel Imperial. Al año siguiente estuvo al frente del Hotel Regis. Bastante se podría escribir sobre Lucas de Palacio, ya que la hotelería organizada le debe mucho; ocupó el cargo de presidente de la Asociación hasta el año de 1940.
Sin embargo, su capacidad y experiencia lo hacen un gran baluarte para la agrupación, líder espiritual y ejemplo a seguir por su incansable energía a favor de la AMHM y el turismo mexicano, a tal grado que en 1947 se le encomienda fundar la Escuela Técnica Hotelera, la cual nace en 1953 y que actualmente es conocida como Escuela Mexicana de Turismo. De esta institución han egresado sobresalientes estudiantes que han puesto en alto a su escuela y a la hotelería nacional.
Toma su lugar en la difícil tarea de continuar su trabajo, Antonio Ruiz Galindo, cuya experiencia y poder de convocatoria le hicieron el candidato idóneo para liderar al gremio hotelero. Cabe resaltar que fue secretario de Economía por 19 meses durante el gobierno del presidente Miguel Alemán.
En el año de 1941, además de cambiar su nombre, nuestra agrupación integra en su escudo el águila imperial con los colores de nuestro lábaro patrio. En ese mismo año se oficializa el organismo y ante notario público se protocoliza el Acta de la Asamblea General Ordinaria y proyecto de estatutos. Sus objetivos, que al paso del tiempo han permanecido, son agrupar hoteles, asociaciones locales y establecimientos de hospedaje en general que sean manejados sobre una base de moralidad.
Al igual que su predecesor, Ruiz Galindo tuvo una activa gestión como presidente de la AMHM, pues impulsó la creación de 20 filiales en diversos estados de la República, con lo que se inició así el proceso de unificación y fortalecimiento de la hotelería en México. Es durante su presidencia que el turismo mexicano experimenta un fuerte desarrollo, pues era esta actividad punto clave del programa gubernamental del entonces presidente de la República, Manuel Ávila Camacho.
Después, siendo presidente de la República Miguel Alemán Valdés, cuya administración se distinguió en el impulso y apoyo al desarrollo turístico, se construyen hoteles, restaurantes y bares, así como también agencias de viajes y se fomenta la actividad de guía de turistas. Sin embargo, no se contaba con un plan integral para que dicho crecimiento fuese ordenado. No hay que olvidar que parte de ese auge también se debió al trabajo denodado e incansable de los hoteleros.
Ruiz Galindo ocupa la presidencia hasta el año de 1957, sin embargo, vuelve a presidir a la Asociación por el lapso de un año, de 1964 a 1965, siendo el único hotelero que ha ocupado este cargo en dos ocasiones. Es a iniciativa suya que se funda la Escuela Mexicana de Turismo.
A lo largo de su vida, la AMHM ha sido presidida por hombres de reconocido prestigio, como Luis Osio y Torres Rivas, quien junto con Ruiz Galindo funda en 1941 nuestra asociación para después relevarlo en el cargo. Asimismo fue miembro de la Board of Directors de la American Hotel Association. También presidieron a la AMHM Daniel Sánchez, César Gándara Laborín y César Balsa Carralero, quien ocupó la presidencia del organismo sólo de 1963 a 1964, este inquieto empresario llegó a operar 35 empresas del ramo turístico.
Después de que Ruiz Galindo acepta nuevamente presidir a la Asociación de 1964 a 1965, le toca el honor de ser presidente a Jorge Rubio López, hombre de gran capacidad y experiencia que había sido ya presidente de la AMHM en la Ciudad de México por espacio de un año. Fue presidente nacional de 1965 a 1969.
Rodolfo Casparius Robledo fue vicepresidente de la AMHM durante 3 años, para después dirigir los destinos de nuestra agrupación en un lapso de 9 años, de 1969 a 1978, años difíciles para el gremio. Sin embargo, fue tal su dinamismo y entusiasmo que fue nombrado por la Asamblea General Ordinaria presidente honorario vitalicio, tal distinción la comparte con don Antonio Ruiz Galindo, el Lic. Miguel Alemán Valdés y el Lic. Horacio Casasús. Fue también fundador del Consejo Empresarial Mexicano, presidente de la Comisión de Turismo del IEPES y participó activamente como vicepresidente de la CONCANACO; actualmente radica en Houston, Texas, donde colabora con distintas universidades en materia de turismo.
En 1978 toma posesión como presidente Gerardo M. López, originario de Monterrey, Nuevo León, fue miembro activo de todos los organismos privados en los que la hotelería tiene participación: fue vicepresidente de Turismo de la Cámara Nacional de Comercio, en la ciudad de Monterrey, presidente de la Asociación Mexicana de Hoteles y Moteles de Nuevo León y presidente nacional de la AMHM de 1979 a 1981; entre sus logros más sobresalientes destaca el haber incrementado la membresía de la agrupación en un 25% y adquirido las oficinas de la misma que en un principio fueron ocupadas como almacén.
Rafael Suárez Vázquez contendió, en el año de 1973, por la presidencia de la Asociación de la Ciudad de México, cargo que ocupó hasta 1980 para postularse, y ganar, la presidencia de la AMHM y presidirla hasta 1986. Como su antecesor, logró un incremento en la membresía del organismo, agrupándose en 69 asociaciones filiales del país. Durante su gestión, Rafael Suárez sentó un precedente al lograr que la Secretaría de Hacienda exentara del pago de impuestos de ingresos mercantiles a los visitantes extranjeros que presentaran su tarjeta de turistas.